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Un Amigo me Contó Una Extraordinaria Historia

Juan Pablo II hizo milagros…

Mi amigo, con quien estudie en Italia, proveniente de Sicilia, me mencionó un día que le pida al Santo Padre para que la operación de su madre salga bien. Transmití su mensaje. El Santo Padre celebró una misa con esa intención. Luego mi amigo me contó una extraordinaria historia: que esa noche su madre soñó que el Santo Padre la visitó y le dio una palmadita en la cabeza. Su médico—luego de la operación—dijo a la familia de su paciente, que le parecía que una mano le indicaba como proceder con la cirugía. No sabía que el Papa rezó para que la cirugía salga bien. Cuando se enteró, quiso viajar sin falta a Roma para contarle al Santo Padre lo que el experimentó durante la operación. Tuvo la suerte de atender a una audición.

Y la mama de su amigo recuperó la salud?

Si, la mama se sanó y está muy agradecida a Dios y al Santo Padre Juan Pablo II.

A diario El rezaba por Su intención. Si, y cuando ya era anciano y enfermo, me preguntó para que las anote. Siempre eran por toda la Iglesia y la diócesis en Roma junto con todos empleados de la curia. Tenía también una copia de la lista de personas que trabajaban en la curia. También una copia del “Osservatore Romano”. Luego de la misa, sacaba la lista, la estudiaba, y rezaba. Esa era para mí la prueba que el Santo Padre incluía a los nombres y apellidos en Sus oraciones.

Con la aprobación del Padre Arzobispo Mieczyslaw Mokrzycki — “Lo que más Le gustaban eran los martes”.

Publicación M, Cracovia 2008.