El Parlamento Polaco estableció el año 2020 como el Año de San Juan Pablo II. También, el 18 de mayo 2020 celebraremos el 100 aniversario de la nacida de Karol Wojtyla, el Santo Padre Juan Pablo II, “nuestro gran compatriota merecido durante la lucha del país polaco en contra de la esclavitud forzada por el sistema comunista”, como afirma el parlamento.
417 votaron para adoptar el voto y 4 votaron en contra. Nadie se quedo sin opinar.
San Juan Pablo II ocupa un lugar muy importante en la historia de Polonia y de Europa.”Por Sus decididas reprimendas y protestas para devolver la libertad de Su patria y de los países de Europa, Sus repetidas defensas de las leyes de nuestro país, San Juan Pablo II fue proclamado como la Persona más poderosa en la lucha por la independencia de Polonia. Durante Su primera peregrinación a Polonia en el año 1979, El inició el proceso para que nazca la Solidaridad, la liberación del país de la esclavitud del comunismo, y la reconstrucción de la unidad europea. Por eso para nosotros, los polacos, el pontificado del Papa Polaco tiene una importancia única”, leemos en la decisión del parlamento.
La misma proclamación también afirma que en las enseñanzas de Juan Pablo II encontramos lo que ha sido la verdad más importante en la historia de nuestro país. “Sus principios y Sus enseñanzas son la esencia de nuestros antepasados. El Santo Padre ha predicado que las chances de que se desarrollen las sociedades y que reine la paz interna como así la internacional dependen de: afirmar la dignidad de cada hombre, respetar a sus leyes, practicar el dialogo y el perdón, construir sociedades basándose en la verdad, libertad, y justicia, mantener el respeto por cada hombre, defender cada vida humana desde la concepción hasta la muerte, vivir respetando la familia y las relaciones entre los seres humanos, y desarrollar una civilización basada en el amor”—recalcó el parlamento.
“San Juan Pablo II fue el hombre de la paz y de la esperanza. Con amor y tranquilidad, y al mismo tiempo con fuerza y certeza demostró al mundo entero, a cada sociedad, a las gentes, a cada persona como crear una vida más humana. Nos enseñó que cada sociedad no puede durar sin una verdadera solidaridad, y que la solidaridad no puede existir sin el amor. Nos acordamos de Sus palabras: La Solidaridad– o sea el uno y el otro–y el sufrimiento, es un sufrimiento llevado por la comunidad, por todos. O sea, nunca uno en contra del otro. O unos en contra de los otros. Y nunca el sufrimiento llevado en los hombros de una persona, sin la ayuda de otros.
Los desacuerdos y las luchas no pueden ser más grandes que la solidaridad. Nos acordamos de los extraordinarios momentos que hemos vivido durante las peregrinaciones del Santo Padre Juan Pablo II a Polonia, y de Sus palabras: Mi corazón nunca se ha separado de mi Polonia. Esa era una declaración del amor que el Santo Padre sentía por nuestra patria y por cada uno de nosotros”—confirmó el parlamento.
El acuerdo del parlamento también nos explicó que Juan Pablo II nos dijo que quería ser recordado como el papa de las familias. “Nos recalcaba que la familia es la joya más importante de cada nación, pues es la escuela de las virtudes que decidirán su vida y su futuro social. San Juan Pablo II hizo el centro de Su enseñanza la preocupación por la familia, y con Sus palabras y Su ejemplo nos ensenó, que importancia posee la familia tradicional en la vida de las sociedades y de las naciones. La familia que es el medioambiente de la vida y del amor. Que profundas son Sus palabras: Con que vehemencia deseo, yo, quien debe la vida, la fe, y la lengua a mi familia polaca–Suplico que esa familia nunca deje de ser fuerte en Dios. Para que triunfe sobre todo lo que la debilita y destruye—todo lo que no le permite ser ese verdadero ambiente de vida y del amor.” Afirmó el Parlamento.
“El Papa Polaco ha sido y es para nosotros un guía, y junto a Él podemos avanzar sin temor. Su actuación demostró un extraordinario coraje. En el año 1981 sobrevivió un asalto a Su vida: En la Plaza de San Pedro fue víctima de un tiro de un turco armado, quizás por la orden de la UB soviética. El dos de abril de 2005, con muchísimo dolor, nos hemos despedido de nuestro amado Papa, quien se fue a la casa de Su Padre, y creemos que desde allí nos bendice y es nuestro intermediario”.
“Con esta resolución, el Parlamento agradece y expresa su reconocimiento al Gran Papa San Juan Pablo II, Quien penetrando a las fuentes del cristianismo, nos ensenó franqueza, comprensión, pero al mismo tiempo coraje para defender a los valores cristianos, en los que está basada Polonia y Europa. Ojala la enseñanza y la gran herencia, que nos dejó San Juan Pablo II, siga como una inspiración para el desarrollo de una Polonia libre y justa”—agregó el parlamento. (PAP)
Anna Kondek-Dyoniziak
(traducido del polaco por Eduvigia Orzechowska-Ancaya)